Investigadores establecen parcelas permanentes para la cuantificación de servicios ecosistémicos de bosque nativo.

Investigadores de la Facultad de Ciencias Forestales UdeC llevan adelante una investigación en bosque nativo inédita en Chile. En el marco del plan de compensación de ENEL, que involucra la reforestación de 700 ha de bosque nativo, en las regiones de Biobío y Araucanía, un grupo de científicos, encabezados por el Dr. Felipe Aburto, buscan cuantificar los servicios ecosistémicos que aporta la reforestación masiva de especies nativas, principalmente Roble, Coigüe y Raulí.

Para conseguir este objetivo, ya se trabaja arduamente en el establecimiento de 3 parcelas permanentes que están emplazadas en una gradiente de perturbación de bosque sobre maduro, donde predomina el coigüe, pasando a una zona con regeneración de coigüe, roble y raulí, y un bosque semi-denso de roble, el cual se encuentra degradado producto del pastoreo. Estas parcelas están ubicadas en el predio Ranchillo Alto, que la Facultad de Ciencias Forestales tiene en comodato en la pre-cordillera de Yungay.

En el establecimiento de estas parcelas permanentes, se midió y se determinó la ubicación y característica de cada árbol presente en el bosque, información que se va monitoreando y actualizando año tras año. “Cada árbol está identificado y cada año se mide nuevamente; si ha aparecido un nuevo árbol, se registra, lo mismo los que se caen.  Toda esta actividad queda registrada por el monitoreo de largo plazo que está realizando el Dr. Cristián Echeverría”, indica el Dr. Aburto.

Cada parcela permanente es de una hectárea. En su establecimiento se ha seguido el protocolo de generado por la Universidad de Oxford, a través del programa GEM, Global Ecosystem Monitoring Network, que es una red internacional para medir y comprender las funciones y características de los ecosistemas forestales en distintos puntos del planeta. El Dr. Aburto, explica que se aplica esta metodología para entrar a una red global, dado que estos sitios serían los primeros establecidos en una zona templada y mediterránea, de altura, en Roble, Raulí y Coigüe. “La idea de esta investigación es que nos va a permitir monitorear la prestación de servicios en diferentes estados de conservación y poder contrastarlos con un cuarta parcela, que se instalará en un sitio que será reforestado. Todos estos sitios están en iguales condiciones de suelo, de pendientes y todas las variables ambientales que se requieren. Vamos a monitorear 4 servicios ecosistémicos: ciclaje de nutrientes, secuestro de carbono, regulación hídrica y biodiversidad”.

Ciclaje de Carbono

Se evaluarán todos los pools de nutrientes principales, como el nitrógeno, carbono y fósforo y como ciclan en el ecosistema. Se observará cómo funciona el ecosistema de mayor estado de conservación, pasando por un estado de regeneración al estado de un bosque muy degradado. “En la reforestación, esperamos que estos servicios tiendan a parecerse un poco al funcionamiento de  un bosque degradado, luego se vaya asemejando cada vez más a un bosque en estado de regeneración y que se parezca finalmente lo más posible al ciclaje de un bosque maduro”, indica el Dr. Aburto, quien está a cargo de este ítem.

Regulación Hídrica

Para el monitoreo de la regulación hídrica, se trabaja con una línea de base a cargo de la Dra. Elizabeth Lictevouth, quien desde hace un año ha realizado mediciones de los caudales que se producen en las diferentes cuencas que proveen de agua (cada una de las 3 parcelas está en una cuenca específica). Con el establecimiento de las parcelas, el monitoreo se realizará con mucha más precisión y se medirá la cantidad de agua presente en el suelo, la cantidad de agua que escurre en la superficie y la que llega a la napa freática.

Junto a esto, el Dr. Rafael Rubilar se encargará de medir la pérdida de agua por evapotranspiración.  Con este objetivo se instalará una serie de sensores, con la que se determinará la humedad del suelo y el flujo de savia, método que permitirá conocer la evapotranspiración exacta de estos árboles.  Cabe señalar, que será primera vez que se prueba esta metodología en bosque nativo.

Captación de carbono

El secuestro de carbono será evaluado tanto a nivel aéreo como a nivel radical. También considera la producción de hojarasca y todos los pools que se están formando, de modo de conocer la cantidad de carbono que se secuestra principalmente en los suelos. Para los investigadores de Foresta Nativa, la estabilización de carbono en el suelo es uno de los principales servicios que busca determinar.

Biodiversidad

Para el análisis de la Biodiversidad se trabaja en dos frentes, principalmente microrganismos del suelo y poblaciones de aves.  El Dr. Rodrigo Hasbún realiza análisis de la data genómica en suelo, para establecer cuáles son los principales grupos de microorganismos que habitan allí.

Por su parte, el Dr. Pizarro evalúa cómo las aves se comportan en estos bosques, sobre todo como nidificadores de cavidades. El objetivo del estudio es conocer qué especies colonizan para tomar en cuenta en las próximas forestaciones masivas.

El Proyecto Foresta Nativa, junto con la investigación y el manejo de plantaciones de bosque nativo, se mantiene en la búsqueda de terrenos para el período 2019, para conseguir el objetivo de reforestar 700 ha.  (En costa o cordillera).  En la web www.forestanativa.cl está toda la información sobre las características que deben reunir los propietarios de predios para unirse a este programa, así como los datos de contacto con los profesionales que ejecutan el manejo de las plantaciones.