Curso exploró las aplicaciones de las especies aromáticas bajo un modelo orgánico

Aromaticultura Orgánica: Negocio Promisorio y Fuente Bioplaguicida”, se denominó el curso de postgrado realizado en la Universidad de Concepción en las jornadas de la Escuela de Verano, que reunió a connotados investigadores en torno a las oportunidades de emprendimiento que brinda la producción de especies aromáticas, como tomillo, romero o albahaca, entre otras. De esa manera, estimular la generación de iniciativas innovadoras orientadas a la comercialización de biomasa y producción de bioplagicidas. 

El curso tuvo por objetivo aportar las bases  científicas  y  experiencias  que  visualicen emprendimientos  para  aprovechar  oportunidades  comerciales, tanto  en  el  mercado  de  biomasa  como  en  la  extracción  de biomoléculas con diferentes aplicaciones. Con ese propósito el Dr. Narciso Aguilera, Profesor de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción, bajo el auspicio de la Dirección de Postgrado de la UdeC y del Proyecto REDI170025, convocó en esta misma casa de estudio, a diversos especialistas en la materia.

Entre ellos, estuvo presente el Dr. Bernardo Murillo, agrónomo especialista en cultivos alternativos del Centro de Investigaciones Biológicas del Noreste (CIBNOR), México, que compartió su experiencia en la producción y comercialización de plantas aromáticas orgánicas en conjunto con empresarios agrícolas del Estado de Baja California Sur en México.

Su relación con la disciplina, comenzó hace más 10 años, junto con la proliferación de diversos emprendimientos, relacionados con la producción de plantas aromáticas orgánicas, representativas de especies que habitan en el clima árido de esa zona. Desde el CIBNOR conformó un grupo interdisciplinario, que apoya con herramientas científicas y tecnológicas a los grupos de agricultores que comercializan con éxito estas especies en México y Estados Unidos.

“En nuestro trabajo junto a productores locales, nos dimos cuenta que hay mucha biomasa que no se utiliza; por ejemplo, es común ver una gran cantidad de albahaca que no llega al packing final y deja una gran cantidad de deshecho. Para aprovechar este recurso propusimos la creación de micro empresas que produzcan aceites esenciales de plantas aromáticas. Baja California es una zona turística, con una gran cantidad de hoteles y spa, por lo que este emprendimiento representa una gran oportunidad. Hoy gracias a la colaboración de un investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo, pudimos implementar un prototipo para la extracción de aceite, que ya se comienza a utilizar con los emprendedores locales a nivel de escala piloto”, menciona el Dr. Murillo.

En este ámbito, el propio investigador mexicano valora positivamente el convenio de colaboración recientemente firmado entre el CIBNOR y la Universidad de Concepción. El mismo permitirá generar, entre otras acciones, más conocimientos en el estudio de metabolitos secundarios enfocados a mejorar la calidad de los aceites esenciales; así como la aplicación de estas sustancias para el control de plagas y usos medicinales.

El curso estuvo divido en distintos módulos, en los que además del Dr. Murillo, participaron el Dr. José Becerra y la Dra. Claudia Pérez (Universidad de Concepción), quienes disertaron con el tema “Biomoléculas que componen los aceites esenciales y espectro de bioactividad”. El Dr. Ricardo Ceballos del INIA Quilamapu, mostró de forma teórica y práctica el estudio de semioquímicos orientados al control de insectos, el instrumental que se utiliza y las innovaciones que él le ha adicionado para alcanzar mayor efectividad; así como las experiencias del INIA en ese interesante campo de la investigación científica.  Por su parte, el Dr. Narciso Aguilera, centró su conferencia en la relevancia de la aromaticultura en el contexto del cambio climático, principales bioplaguicidas patentados y comercializados a partir de plantas aromáticas y, junto al Químico Analista Sergio Triviño, mostró de manera práctica diferentes métodos para extracción de aceites esenciales.

La aromaticultura se enmarca en el contexto de la ecología química. Según el Dr. Ceballos, el estudio de dicha disciplina se remite a un par de décadas en Chile; sin embargo, este destacado científico del INIA considera que la misma está creciendo a buen ritmo, donde se han sumado muchos investigadores y ya se están viendo los primeros resultados. “Ya tenemos varios bioplaguicidas en uso. También se han detectado feromonas para hacer monitoreo de plagas, que ya están disponibles en el mercado”, señala el Dr. Ceballos.

El curso finalizó con una interesante actividad de presentación de iniciativas, en la que los alumnos participantes compartieron con los relatores y sus compañeros, sus propios proyectos de emprendimiento en el área de la aromaticultura orgánica y aplicación de aceites esenciales.