Dra. Martha Hernández se incorpora al cuerpo académico de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción

La Facultad de Ciencias Forestales incorpora a una nueva profesora que ocupará la vacante disponible tras la jubilación de la Dra. Matilde Uribe. Se trata de la Dra. Martha Hernández, quien viene a aportar toda su experiencia en ingeniería metabólica para la formación de Ingenieros Forestales e Ingenieros en Biotecnología Vegetal.

Su primer contacto directo con la Universidad de Concepción, se produjo durante la Escuela de Verano 2016, en donde realizó el curso de “Ingeniería metabólica en Plantas”. Dos años más tarde, regresa a la Facultad de Ciencias Forestales para realizar docencia en el área de la biotecnología y desarrollar proyectos de investigación en su área de especialización, la ingeniería en metabolitos secundarios. En esta área, acumula una vasta experiencia encabezando proyectos internacionales, relacionados con la obtención de productos naturales de plantas, con diversas aplicaciones en la industria médica farmacológica, alimentaria y agrícola.

Trayectoria

La Dra. Hernández es Ingeniera Química de formación. Desde esta área comenzó a dar su primeros pasos en la investigación en el Centro de Bioplantas, de la Universidad de Ciego de Ávila, Cuba, en donde desarrolló gran parte de su carrera científica y académica. Desde 1998, dirigió el Laboratorio de Ingeniería Metabólica de dicho centro, dedicado a la obtención de productos naturales de plantas. Recibió financiamiento nacional para aislar principios activos de plantas de la familia Bromeliaceae. “De la piña, obtuvimos compuestos con actividad anti tumoral de los que, por aquel entonces, sólo se conocía su uso como digestivo”.

Tras esa investigación, su equipo logró establecer un protocolo para obtener enzimas proteolíticas, es decir, proteínas que tienen la función de hidrolizar a otras proteínas. Ese proyecto dio lugar a una patente y una tesis de doctorado. “Hice mi doctorado en Ciencias Biológicas, en el área de obtención de principios activos de plantas, que finalicé el año 2002. Luego realicé estudios de post doctorado en la Universidad de Córdoba, España, donde continué trabajando con las mismas moléculas, pero utilizando técnicas de proteómica y métodos biotecnológicos, es decir cultivo in vitro, para poder expresar las enzimas sin usar plantaciones de campo”, señaló. Los principales resultados alcanzados en esa etapa se resumen en el libro “Nuevos Productos Naturales para la Industria y la Salud”, 2012, Editorial Académica Española, ISBN 978-3-8473-6667-6, 117 pp.

En el periodo 2004-2008 participó en un proyecto de REDES CYTED, “IV.22. Aplicación industrial de enzimas proteolíticas de vegetales superiores”, en el que la integración de investigadores de 13 países, permitió aislar enzimas similares, pero de fuentes que aún no estuvieran exploradas en el mundo, que dio como resultado el libro: “Enzimas proteolíticas de vegetales superiores. Aplicaciones industriales”, Buenos Aires, Ciencia y Tecnología para el Desarrollo – CYTED, 2009, ISBN 978-987-96413-6-1, en el que se plasmaron los resultados de las investigaciones realizadas en cuatro años de trabajo.

Un proyecto bilateral del Deutscher Akademischer Austauschdienst (DAAD), Alemania, “Functional characterization of transgenic potatoes lines”, le permitió realizar investigaciones postdoctorales en el Laboratorio de Bioquímica y Biología Molecular del IPK (Institute of Plant Genetics and Crop Plant Research), Gatersleben, donde realizó estudios de clonaje y secuenciación de enzimas del metabolismo secundario en plantas.

Su objetivo próximo es continuar su línea de investigación en la Universidad de Concepción, con plantas nativas chilenas, usadas ancestralmente como medicinales, para identificar sus principios activos y generar nuevas aplicaciones con ellas. Sobre este nuevo desafío académico en la Universidad de Concepción, muestra un gran entusiasmo, animada por la grata experiencia vivida en el año 2016. “Cuando estuve por primera vez en Chile, me encantó el campus de la Universidad, su infraestructura muy atractiva, abierta a la comunidad y con laboratorios muy bien equipados. Es un privilegio trabajar en una Universidad que tiene muy buen equipamiento en todas las áreas, con capacidad de intercambio académico. Me gustaron los estudiantes que tuve en el curso, me parecieron interesados, muy respetuosos. Hubo una acogida muy cálida, me sentí como si hubiera estado muchas veces en este lugar” indicó.